Todo lo que debe saber acerca de las reparaciones para las diástasis de rectos, sin hernia.

La diástasis de rectos es una condición común que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque como le hemos mencionado en artículos anteriores es más prevalente en mujeres después del embarazo. A diferencia de una hernia, la diástasis de rectos no implica la protrusión de órganos a través de un defecto/orificio en la pared abdominal. En cambio, se refiere a la separación de los músculos rectos abdominales, que se encuentran a ambos lados del abdomen, por un estiramiento del tendón/aponeurosis conocido como línea alba. En esta oportunidad le contaremos todo lo que un paciente necesita saber sobre la reparación de la diástasis de rectos sin que exista la presencia de hernia.

¿Qué es la diástasis de rectos?

La diástasis de rectos, también conocida como diástasis abdominal, es la separación de los músculos rectos del abdomen derecho e izquierdo, en el puro medio del abdomen. Estos músculos grandes son lo que se conocen como el “six pack” o “la tableta de chocolate” y se extienden verticalmente desde las costillas hasta el pubis. La separación de estos musculos se debe a un ensanchamiento del tejido conectivo llamado línea alba, que une ambos músculos y permite la transmisión de fuerzas desde los músculos laterales del abdomen.  

A pesar de ser una condición más común en mujeres (durante el embarazo) también se presenta en hombres, esto debido principalmente al aumento de peso, sobre todo el abdominal, ejercicios inadecuados o levantamiento de objetos muy pesados.

Síntomas de la diástasis de rectos

Si bien los síntomas de la diástasis de rectos pueden variar de un paciente a otro,  los más comunes incluyen las siguientes características:

– Abultamiento en el abdomen: Especialmente visible cuando se hace un esfuerzo como sentarse o levantarse, se ven como una cresta en la zona arriba del ombligo.

– Dolor de espalda: Debido a la debilidad de los músculos abdominales que soportan la columna vertebral. Esto hace que se debiliten los tejidos y cambien las configuraciones de la columna dando molestias tipo lumbalgia. 

– Problemas posturales: La debilidad muscular puede llevar a una postura inadecuada.

– Disfunción del suelo pélvico: En algunos casos, puede haber problemas con el control de la vejiga y el intestino. Se debe principalmente a debilidad generalizada muscular, dando escapes de orina involuntarios sobre todo con la tos, risa y esfuerzos.

Si bien los síntomas de la diástasis de rectos pueden variar de un paciente a otro,  los más comunes incluyen las siguientes características:

– Abultamiento en el abdomen: Especialmente visible cuando se hace un esfuerzo como sentarse o levantarse, se ven como una cresta en la zona arriba del ombligo.

– Dolor de espalda: Debido a la debilidad de los músculos abdominales que soportan la columna vertebral. Esto hace que se debiliten los tejidos y cambien las configuraciones de la columna dando molestias tipo lumbalgia. 

– Problemas posturales: La debilidad muscular puede llevar a una postura inadecuada.

– Disfunción del suelo pélvico: En algunos casos, puede haber problemas con el control de la vejiga y el intestino. Se debe principalmente a debilidad generalizada muscular, dando escapes de orina involuntarios sobre todo con la tos, risa y esfuerzos.

Tratamiento No Quirúrgico

En muchos casos, la diástasis de rectos se puede manejar sin cirugía. Las opciones de tratamiento no quirúrgico incluyen:

– Ejercicios específicos: Trabajar con un fisioterapeuta para realizar ejercicios que fortalezcan los músculos abdominales sin aumentar la presión intraabdominal. Aquí se puede incluir aparatología que ayuda a la tonificación muscular. 

– Modificaciones de estilo de vida: Mantener un peso saludable y evitar levantar objetos pesados.

– Vendajes abdominales: Usar una faja abdominal para proporcionar soporte adicional a los músculos debilitados solo debe ser recomendado en caso de que los problemas sean muchos. La mayoría de las veces las fajas debilitan aún más los músculos abdominales al permitirles que disminuyan el tono y contracción.

– Terapias alternativas: Técnicas como la técnica hipopresiva, que se basa en ejercicios de respiración y postura para reducir la presión intraabdominal.

Reparación con técnicas quirúrgicas

Cuando las medidas conservadoras no son suficientes, o la diástasis es muy importante, o está asociada a hernia, la cirugía es la opción correctiva. La reparación quirúrgica de la diástasis de rectos sin hernia generalmente se recomienda si la separación es severa y afecta la calidad de vida del paciente.

Las técnicas más comunes para la reparación quirúrgica de la diástasis de rectos incluyen:

– Plicatura de la línea alba: Esta técnica consiste en suturar la línea alba para acercar los músculos rectos del abdomen. Se puede realizar mediante cirugía abierta o laparoscópica.

– Abdominoplastia: A menudo combinada con la plicatura, esta cirugía también elimina el exceso de piel y grasa, mejorando la apariencia del abdomen. Éste es un detalle muy importante porque la mayoría de pacientes tienen un problema no sólo de los músculos y tendones abdominales sino también un exceso de piel, incluso asociado a estrías. Casi siempre en estas condiciones es la mejor opción.

– Uso de malla: En algunos casos, se puede colocar una malla quirúrgica para reforzar la reparación y proporcionar mayor soporte. Estas mallas están recomendadas cuando hay diastasis severa, y/o hernias asociadas grandes. 

La cirugía para reparar la diástasis de rectos generalmente se realiza bajo anestesia general. La duración del procedimiento varía, pero generalmente puede tomar de 2 a 3 horas. El cirujano realiza una incisión en el abdomen y sutura la línea alba para juntar los músculos separados. En caso de una abdominoplastia, también se eliminará el exceso de piel y grasa.

Esa de notar que todas las reparaciones de diastasis tienen un mejor resultado si el paciente fue evaluado por un fisioterapeuta, quién hizo un programa de fortalecimiento de al menos tres meses, logrando que el paciente mejorará su estado muscular y su peso, y también que el paciente esté en la mejor condición posible a su cirugía.

Recomendaciones luego de la cirugía 

La recuperación de la cirugía de reparación de la diástasis de rectos puede variar dependiendo de la técnica utilizada y la condición de salud previa del paciente. A continuación les compartimos algunas recomendaciones generales:

– Reposo adecuado: Evitar actividades físicas intensas durante al menos 6 semanas.

– Uso de faja abdominal: Ayuda a proporcionar soporte y reducir la hinchazón.

– Seguimiento médico: Asistir a todas las citas de seguimiento para asegurar que la recuperación sea adecuada.

– Rehabilitación física: Trabajar con un fisioterapeuta para fortalecer gradualmente los músculos abdominales.

La mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en los síntomas y la apariencia del abdomen después de una cirugía para la reparación de la diástasis de rectos.  Sin embargo, es de vital importancia seguir las recomendaciones postoperatorias para evitar recurrencias.

Es importante recordar que la diástasis de rectos sin hernia es una condición tratable que puede mejorar significativamente con la atención y tratamiento adecuado. Se debe consultar con un profesional de la salud para determinar cuál es el mejor enfoque según la gravedad y las necesidades individuales de cada paciente. Si desea obtener mayor información sobre este tema o solicitar una consulta, escríbanos a través del siguiente enlace: https://bit.ly/3WjOhfM