¿Pubalgia o tendinitis del aductor? Diagnósticos que se confunden con la hernia inguinal

La pubalgia y la tendinitis del aductor son dos afecciones músculo esqueléticas comunes que afectan la región de la ingle y pueden llegar a confundirse con una hernia inguinal. Estas condiciones pueden causar síntomas como dolor y malestar en la zona inguinal, lo que puede dificultar el diagnóstico preciso. En este artículo, explicaremos en detalle la pubalgia y la tendinitis de aductores, destacando sus características distintivas y sus posibles causas, así como las estrategias de diagnóstico para poder diferenciarlas de la hernia inguinal.

¿Qué es la pubalgia?

La pubalgia es una afección que afecta los músculos y las estructuras tendinosas en la región de la ingle;  a menudo se puede presentar en atletas y personas que participan en actividades que implican movimientos repetitivos de la pelvis y las piernas, como correr, saltar o realizar cambios de dirección bruscos. Pubalgia se refiere a dolor en la zona del pubis, y en este hueso se insertan múltiples músculos tnt abdominales como del muslo

Los síntomas más comunes incluyen: molestias en la ingle, usualmente relacionada al sitio del músculo afectado, debilidad muscular y dificultad para realizar movimientos específicos por dolor, como levantar la pierna o realizar movimientos de rotación de la cadera.

La pubalgia puede darse en la zona superior del pubis, relacionada al exceso de ejercicios abdominales, en la zona lateral superior más relacionada a tracción por los músculos laterales abdominales, o en la rama inferior del pubis donde se insertan algunos músculos de la pierna.

Cuando mencionamos una pubalgia hacemos referencia al dolor sobre el pubis a la palpación clínica, y este dolor usualmente proviene de osteítis, periostitis y tendinopatías.  

¿Qué es la tendinitis del aductor?

La tendinitis de aductor es una condición caracterizada por la inflamación de los tendones cercanos al pubis de los músculos aductores en la ingle, los más comunes en verse afectados. Los músculos aductores son responsables de acercar las piernas hacia la línea media del cuerpo. La tendinitis de aductores puede ser causada por movimientos repetitivos, tensión excesiva o lesiones agudas. Los síntomas incluyen: dolor en la ingle, como en la zona retro-testicular, y a veces incluso referido al testículo, sensibilidad en la región afectada, debilidad muscular y dificultad para caminar o realizar actividades que involucren movimientos de las piernas.

En estos casos prepondera la inflamación del tendón pero muchos se manifiestan como dolor hacia el pubis también, solamente que en la rama inferior del pubis.

Estas molestias son típicas de deportistas que deben movilizar mucho las caderas o que tienen una alta demanda de movilidad cambiante y explosiva, como el rugby, fútbol, basquetbol, o tenis. También la hemos visto en pacientes corredores e incluso en adultos mayores que gustan de caminar como ejercicio, o en pacientes sedentarios ante un mal movimiento.

Lo importante es que las que tienen menos de 15 días de instauradas son más sencillas de tratar si el diagnóstico se hace a tiempo y adecuadamente.    

Diferencias entre la pubalgia, la tendinitis como aductor y la hernia inguinal

La pubalgia y la tendinitis de aductor comparten síntomas similares, no todas las pubalgias son por tendinitis de los aductores, ni todas las tendinitis de los aductores dan pubalgia pero ambas pueden confundirse con la hernia inguinal. Sin embargo, hay diferencias claves que pueden ayudar a diferenciar estas afecciones, a continuación les mencionamos algunas de ellas:

  • 1 Ubicación del dolor:

En la pubalgia y la tendinitis del aductor, el dolor suele estar localizado en la región más medial de la ingle y puede irradiarse hacia la parte interna del muslo o hacia la zona posterior del testículo. En el caso de la hernia inguinal, el dolor puede ser similar, pero también puede haber una protuberancia visible o palpable en la región inguinal. Como síntoma general las hernias causan poco dolor en comparación con las pubalgias.

  • 2 Actividad desencadenante:

La pubalgia y la tendinitis de aductores a menudo se desencadenan por actividades que involucran movimientos específicos, como correr o saltar. Es muy típico que exista dolor al practicar el deporte desencadenante, al levantarse de la cama, al subir una escalera o al subirse a un automóvil. En contraste, la hernia inguinal puede empeorar con el levantamiento de objetos pesados o con la tensión abdominal y su principal sensación es de presión, pero no es punzante como las tendinitis.

  • 3 Examen físico:

Durante el examen físico, el médico puede realizar pruebas específicas para evaluar la función y la resistencia de los músculos aductores. Estas pruebas pueden ayudar a diferenciar la pubalgia y la tendinitis de aductores de la hernia inguinal, que puede requerir una evaluación más específica para identificar la protuberancia herniaria.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico preciso de la pubalgia y la tendinitis de aductores implica una combinación de historia clínica detallada, examen físico y, en algunos casos, pruebas de diagnóstico por imágenes, como el ultrasonido inicialmente y la resonancia magnética. Estas pruebas pueden ayudar a descartar la presencia de una hernia inguinal o cualquier otra afección subyacente.

El tratamiento de la pubalgia y la tendinitis de aductores por lo general incluye un enfoque conservador que se centra en el reposo, la fisioterapia y el manejo del dolor. Los médicos pueden recomendar ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, así como modalidades de tratamiento como la terapia de ondas de choque, la terapia manual y la aplicación de hielo o calor. En casos más graves o persistentes, se puede considerar la opción de la terapia de inyección con corticosteroides para reducir la inflamación.

En cuanto a la hernia inguinal, el tratamiento dependerá de la gravedad y los síntomas asociados. En algunos casos, se puede recomendar una vigilancia cuidadosa sin intervención quirúrgica, especialmente si la hernia es pequeña y no causa molestias significativas. Sin embargo, en casos en los que la hernia es asintomática o presenta riesgo de complicaciones, como estrangulación o incarceración, se puede recomendar la reparación quirúrgica.

Recuerde que el diagnóstico y tratamiento de estas condiciones  solo debe y puede ser realizado por un especialista calificado. Si está experimentando dolor en la región inguinal o tiene dudas sobre su condición, puede escribirnos a través del siguiente enlace: https://bit.ly/3WjOhfM y solicitar una consulta para recibir un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.

¿Tiene alguna consulta?
Para cualquier duda, simplemente llámenos o envíe el formulario aquí y con mucho gusto le atendemos.