Diástasis de rectos abdominales: ¿Cómo causa hernias en las mujeres?

La diástasis de rectos abdominales son una condición común que afecta principalmente a las mujeres, especialmente durante el embarazo y el posparto. Aunque también está presente en los hombres de más de 50 años que han desarrollado un abdomen prominente. 

Se caracteriza por la separación excesiva de los músculos rectos del abdomen, lo que puede acarrear una serie de consecuencias, entre ellas la más problemática, las hernias abdominales/ventrales. Hoy abordaremos este tema para conocer porqué se produce esta condición y cuáles son las recomendaciones y opciones de tratamiento.

Causa de la diástasis de rectos abdominales

La diástasis de rectos abdominales se produce cuando la presión intra-abdominal aumenta, lo que provoca la separación de los músculos rectos del abdomen, mediante la distensión del tendón conocido como Línea Alba. Durante el embarazo, el crecimiento del útero ejerce presión sobre los músculos abdominales, lo que puede dar lugar a esta separación. Además, las hormonas presentes durante el embarazo pueden debilitar los tejidos conectivos, haciéndolos más elásticos, lo que también contribuye a la diástasis.

Cómo se ve una diastasis

Las diástasis de rectos se nota como una protuberancia en forma de cresta entre la boca del estómago y el pubis, esta cresta es más notoria al estar acostado e intentar hacer una contracción abdominal sostenida.

Los patrones de deformación más comunes son en la zona superior al ombligo, el más común de todos y también presentes en los hombres. Incluyendo el ombligo solamente en la zona central abdominal, muy común en las mujeres después del embarazo, y los que se encuentran en la zona infraumbilical, o de arriba a abajo totalmente son muy poco comunes.

La separación que deben tener los músculos rectos es de al menos 2 centímetros entre ellos en alguna de las zonas de la línea Alba.   

Problemas y Complicaciones asociadas

Una vez que se ha desarrollado la diástasis de rectos abdominales, pueden surgir diversas complicaciones, entre ellas, las hernias. Las hernias se producen cuando los órganos internos protruyen a través de una debilidad/orificio en la pared abdominal. En el caso de la diástasis, la separación de los músculos abdominales crea una debilidad en dicha pared, aumentando así el riesgo de desarrollar una hernia, aunque la diastasis en sí misma no es una hernia.

Uno de los tipos más comunes de hernia asociada a la diástasis de rectos abdominales en mujeres es la hernia umbilical. Esta ocurre debido a que al estirarse la línea Alba, y la cicatriz umbilical ser el centro de la misma, se estira la cicatriz creando un orificio, por el cual una porción del intestino sobresale a través de él, generalmente en o muy cerca del ombligo. 

Hay casos donde no hay presencia de hernia umbilical pero la separación de los músculos rectos abdominales crea una zona de debilidad en esta área, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una hernia umbilical en caso de continuar la zona sin tratarse, aumentar de peso, o realizar esfuerzos desproporcionados.

Además de las hernias umbilicales, la diástasis de rectos abdominales también puede aumentar el riesgo de desarrollar hernias ventrales, entre ellas la epigástrica. Estas hernias ocurren cuando los órganos internos protruyen a través de un orificio en la pared abdominal en cualquier lugar que no sea alrededor del ombligo, las hernia epigástricas ocurren entre la boca del estómago (término popular para epigastrio) y el ombligo . La separación de los músculos abdominales crea una debilidad generalizada en la pared abdominal, esta debilidad se asocia a rupturas de las fibras del tendón, lo que incrementa el riesgo de desarrollar una hernia ventral.

Las hernias incisionales también se ven influenciadas por la diástasis de rectos. Esta debilidad, se asocia a que cuando se deba realizar una cirugía abdominal, a la hora del cierre de la pared abdominal, esta no cicatrice normalmente por lo que se desarrolla una hernia en el sitio de la cicatriz conociéndose como hernia incisional.

Los hombres casi no sufren problemas por la diástasis de rectos debido a que su instauración fue lenta en el tiempo, pero las mujeres debido a los embarazos, tienen un desarrollo rápido que se acompaña de otras debilidades musculares. Por lo que la diástasis de rectos puede estar acompañada en ellas de, dolor lumbar, debilidad para movilización, abdomen débil y prominente, incontinencia urinaria y dificultad para pujar.  

Tratamiento

El tratamiento de la diástasis de rectos abdominales es fundamental para prevenir la aparición de problemas y hernias en las mujeres. El fortalecimiento de los músculos abdominales mediante ejercicio adecuado puede contribuir a reducir la separación y prevenir la formación futura de hernias. Ejercicios específicos que se centran en fortalecer los músculos del núcleo, como los ejercicios de pilates y yoga, pueden resultar beneficiosos para las mujeres con diástasis de rectos abdominales.

Los programas de rehabilitación y fisioterapia postparto son muy provechosos debido a que fortalecen los músculos debilitados después del parto, y si del todo no devuelven a los tendones a su forma original, al menos disimulan la diástasis, ayudando a evitar una cirugía.

Todos los programas de tratamiento de diástasis deben iniciar por reducción de peso, educación y ejercicios, de al menos 3 meses de duración, iniciando al menos a los 6 meses del postparto. Mientras mayor sea el tiempo de ejercicio mejor serán los resultados.

Algunos casos muy particulares donde no se puede realizar esta espera es cuando ya hay desarrollada una hernia que está dando síntomas importantes y podría complicarse.  

Además del ejercicio, el uso de fajas postparto o vendajes abdominales también puede resultar útil para brindar apoyo a los músculos abdominales y reducir la separación en los primeros meses postparto, y en el caso de que no se pueda comenzar con la rehabilitación. Estas prendas proporcionan compresión adicional a los músculos abdominales, lo que puede favorecer el alivio. Por si solas no son tratamiento, y usarlas mucho tiempo es contraproducente porque debilita más la musculatura abdominal.

En algunos casos, una vez cumplidos los protocolos de rehabilitación, puede ser necesario recurrir a la intervención quirúrgica para corregir la diástasis de rectos abdominales y tratar la formación de hernias. La cirugía puede implicar la reparación de los músculos abdominales debilitados y la eliminación del exceso de piel y tejido graso, conocida como abdominoplastía. Este procedimiento puede ayudar a restaurar la fuerza y la integridad de la pared abdominal, reduciendo así el riesgo de desarrollar hernias. También hay abordajes mínimamente invasivos para aquellas pacientes que no tienen sobrante cutáneo, y en muchos casos moderados a severos es necesario acompañar la reparación de una malla para reforzar los tejidos.  

Si está presentando algún síntoma o tiene alguna duda o preocupación sobre este tema no dude en escribirnos a través de: https://bit.ly/3WjOhfM

¿Tiene alguna consulta?
Para cualquier duda, simplemente llámenos o envíe el formulario aquí y con mucho gusto le atendemos.