Las hernias abdominales son una afección común que a menudo comienza como una molestia leve o un bulto visible. Sin embargo, cuando no se tratan, las hernias pueden dar lugar a complicaciones graves que impactan la calidad de vida e incluso ponen en riesgo la salud. En esta oportunidad le compartimos las principales complicaciones que pueden surgir a largo plazo si se ignora una hernia, destacando la importancia de buscar tratamiento médico oportuno.
¿Por qué una hernia puede ser peligrosa?
Aunque muchas hernias comienzan como afecciones relativamente inofensivas, el verdadero peligro radica en su progresión. Con el tiempo, la presión constante puede agravar el defecto en la pared muscular, haciendo que la hernia aumente de tamaño y predisponiendo al tejido a complicaciones.
Si bien algunas personas pueden convivir con hernias asintomáticas durante años, esto no significa que estén libres de riesgos. Ignorar el problema puede dar lugar a complicaciones severas, que detallamos a continuación.
- Incremento en el tamaño de la hernia
Con el tiempo, una hernia no tratada tiende a aumentar de tamaño. A medida que el defecto en la pared muscular se expande, más tejido puede sobresalir, causando mayor incomodidad y limitaciones funcionales. Esto puede dificultar actividades cotidianas como caminar, agacharse o levantar objetos. Además, una hernia más grande es más difícil de tratar quirúrgicamente y puede requerir procedimientos más complejos.
- Dolor crónico y limitación funcional
A medida que la hernia crece, es común que cause un dolor persistente debido a la presión sobre los tejidos circundantes. Este dolor puede intensificarse durante actividades físicas, al toser, o tras estar de pie por largos periodos. En algunos casos, el dolor se convierte en un problema crónico que afecta el sueño, la movilidad y la calidad de vida en general.
- Estrangulación: una emergencia médica
La complicación más peligrosa de una hernia no tratada es la estrangulación, que ocurre cuando una porción del tejido herniado queda atrapada y pierde su suministro de sangre. Esto puede suceder en cualquier tipo de hernia, pero es más común en las hernias inguinales y umbilicales.
Los síntomas de una hernia estrangulada incluyen:
– Dolor intenso y súbito.
– Enrojecimiento o decoloración de la piel en la zona herniada.
– Náuseas y vómitos.
– Inflamación severa.
La estrangulación es una emergencia médica que requiere cirugía inmediata, ya que el tejido sin oxígeno puede morir en pocas horas, llevando a complicaciones graves como gangrena y septicemia.
- Obstrucción intestinal
Otra complicación frecuente es la obstrucción intestinal, que ocurre cuando parte del intestino delgado o grueso queda atrapado en el saco herniario. Esto bloquea el paso de alimentos, líquidos y gases a través del tracto digestivo.
Los síntomas de obstrucción incluyen:
– Dolor abdominal intenso y persistente.
– Hinchazón abdominal.
– Ausencia de evacuaciones o gases.
– Náuseas y vómitos, a menudo con contenido intestinal.
La obstrucción intestinal es una condición grave que, si no se trata, puede causar perforación intestinal, infección generalizada (peritonitis) y la muerte.
- Riesgo de infecciones
En algunos casos, las hernias no tratadas pueden desarrollar infecciones. Esto es más común cuando la hernia ha sufrido estrangulación o necrosis. Las infecciones en el sitio de la hernia pueden extenderse a otras áreas del cuerpo, agravando la condición del paciente y complicando cualquier intervención quirúrgica posterior.
- Impacto psicológico y emocional
Vivir con una hernia no tratada también puede tener consecuencias psicológicas. La preocupación constante por posibles complicaciones, junto con las limitaciones físicas, puede generar ansiedad, estrés y depresión. Además, el estigma asociado con el bulto visible de la hernia puede afectar la autoestima y la vida social de una persona.
La importancia del tratamiento oportuno
El tratamiento temprano de una hernia puede prevenir todas estas complicaciones. En la mayoría de los casos, la reparación quirúrgica de la hernia es un procedimiento seguro y efectivo que restaura la calidad de vida del paciente.
Recuerde es crucial buscar atención médica si presenta: un bulto o protuberancia en el abdomen, la ingle o el ombligo, experimentas dolor persistente en la zona de la hernia o presentas síntomas como náuseas, vómitos, o cambios en el tránsito intestinal.
Vivir con una hernia sin tratar puede parecer inofensivo al principio, pero las consecuencias a largo plazo pueden ser graves y potencialmente mortales. Por fortuna, las hernias son tratables y las intervenciones tempranas ofrecen resultados excelentes.
Si sospecha que tiene una hernia y desea solicitar una consulta escribanos: https://bit.ly/3WjOhfM para recibir un diagnóstico adecuado y evitar riesgos innecesarios. Su salud y bienestar merecen atención inmediata.
