¿Cómo afectan las actividades cotidianas el riesgo de desarrollar una hernia de la pared abdominal?

Las hernias de la pared abdominal (Umbilical, Inguinal, ventral, epigástrica, incisional, femoral, entre otras) son una condición que, aunque en algunos casos pueden ser congénitas o estar relacionada con factores genéticos, en muchas oportunidades se pueden llegar a desarrollar debido a actividades cotidianas que, sin darnos cuenta, aumentan la presión abdominal y debilitan las estructuras musculares. En esta oportunidad, le compartimos cómo las actividades diarias pueden influir en el riesgo de desarrollar hernias y qué medidas podemos tomar para prevenirlas.

Actividades cotidianas que aumentan el riesgo de hernias

  1. Levantar objetos pesados

Levantar objetos pesados de una manera incorrecta es una de las causas principales de hernias. Nuevos estudios sugieren que incluso levantar objetos moderadamente pesados de forma repetitiva, como mochilas escolares o bolsas de la compra, puede contribuir al desarrollo de hernias si no se realiza con la técnica adecuada, Aunque el desarrollo del año Umbilical está más relacionado con alzar peso muy pesados repetitivamente. Esto lo podemos notar en los pacientes que son físico culturistas, o levantadores de pesos como los que hacen CrossFit, es muy frecuente encontrar un abultamiento Umbilical en el examen físico de estos pacientes. Los estibadores, bodegueros y pacientes que trabajan con maquinaria pesada también pueden tener riesgo.

  1. Toser o estornudar con frecuencia

 La tos y los estornudos son actos reflejos, pero cuando son crónicos pueden ser un factor de riesgo significativo. Investigaciones recientes indican que la tos crónica no solo afecta a personas mayores, sino también a jóvenes con hábitos como fumar o vapear, lo que incrementa su vulnerabilidad en hernias.

  1. Esfuerzo durante la defecación

 El estreñimiento crónico es un factor de riesgo importante. Un estudio publicado en el año 2023 reveló que el consumo de alimentos ultraprocesados, bajos en fibra y altos en grasa, está directamente relacionado con el aumento de casos de estreñimiento y, por ende, de hernias. 

  1. Actividad física intensa

Aunque el ejercicio es beneficioso para la salud en general, ciertos tipos de actividad física pueden aumentar el riesgo de hernias si no se realizan correctamente. El sobreentrenamiento y la falta de descanso entre sesiones de ejercicio contribuyen al debilitamiento muscular y al riesgo de hernias.

  1. Embarazo y parto

 El embarazo ejerce una presión significativa sobre los músculos abdominales, esto puede debilitar la pared abdominal y aumentar el riesgo de hernias umbilicales. Además, el esfuerzo durante el parto vaginal también puede contribuir a la formación de hernias. Un estudio reciente sugiere que las mujeres que realizan ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico durante el embarazo tienen menor riesgo de desarrollar hernias postparto.

  1. Obesidad y aumento de peso

   El exceso de peso ejerce una presión adicional sobre los músculos abdominales, lo que puede debilitarlos con el tiempo. Las personas con obesidad abdominal tienen un mayor riesgo de desarrollar hernias, especialmente si llevan un estilo de vida sedentario y no fortalecen su musculatura central.

  1. Posturas incorrectas

Mantener posturas incorrectas durante largos períodos, como sentarse encorvado o levantar objetos con la espalda curvada, puede aumentar la presión sobre los músculos abdominales y contribuir al desarrollo de hernias. Esto es especialmente común en personas que trabajan en oficinas o pasan muchas horas frente a una computadora, también el uso prolongado de dispositivos móviles en posturas inadecuadas puede llegar a contribuir con el debilitamiento muscular.

Hallazgos sobre las hernias y la vida moderna

Investigaciones recientes han arrojado luz sobre cómo los cambios en el estilo de vida moderno están influyendo en la prevalencia de hernias. Por ejemplo:

– El teletrabajo y el sedentarismo: El aumento del trabajo remoto ha llevado a un estilo de vida más sedentario, lo que debilita los músculos abdominales y aumenta el riesgo de hernias. Además, la falta de movimiento durante largas horas puede empeorar la postura y la salud muscular.

– Dietas modernas: El consumo de alimentos procesados y bajos en fibra está directamente relacionado con el estreñimiento, un factor clave en el desarrollo de hernias.

– Estrés y tensión muscular: El estrés crónico puede causar tensión muscular y aumentar la presión abdominal, lo que contribuye al debilitamiento de la pared abdominal.

Las hernias son una afección que puede ser dolorosa y limitante, pero en muchos casos, son prevenibles. Al comprender cómo las actividades cotidianas, pueden aumentar el riesgo, se pueden tomar medidas proactivas para proteger su salud. Si experimenta síntomas como una protuberancia o dolor en el abdomen, consúltenos a través del siguiente enlace:  https://bit.ly/3WjOhfM para obtener un diagnóstico y tratamiento oportuno.